La Feria Internacional de Azuero demostró una vez más por qué es uno de los eventos más esperados del país, al cerrar su último fin de semana con una asistencia masiva y un ambiente de diversión ininterrumpida, pese a las lluvias registradas en la región.
Las condiciones climáticas no fueron impedimento para que cientos de visitantes acudieran al recinto ferial, donde los centros de diversión, discotecas y veredas se mantuvieron completamente llenos. La energía del público se hizo sentir en cada rincón, con asistentes que aprovecharon cada espacio para disfrutar al máximo.
En las discotecas, el ambiente fue desbordante. No cabía un solo asistente más, mientras los DJ animaban la noche con mezclas musicales que mantuvieron a los presentes bailando sin descanso. A pesar de la llovizna, el entusiasmo no decayó y la fiesta continuó hasta altas horas de la madrugada.

Por su parte, las veredas también ofrecieron una experiencia más tradicional. Carla Villalaz, residente de La Villa de Los Santos, destacó el ambiente: “Me gusta la música típica y este ambiente natural. Aquí en la vereda Atlas estamos disfrutando con amistades que vienen de la ciudad. Es un excelente evento”.
La noche del sábado tuvo como uno de sus momentos más destacados la presentación del artista Víctor Bernal y su conjunto, quienes encendieron el escenario con sus populares temas, llenando de ritmo y dinamismo el ambiente al estilo panameño.
Jóvenes y adultos por igual se volcaron a la pista de baile, disfrutando cada interpretación. Nadie se quedó sentado; la música se convirtió en el alma de la noche, uniendo a los asistentes en una sola celebración.
Como es tradición, el evento culminó en la madrugada del domingo con el esperado “mogollón”, poniendo el broche de oro a una feria que, una vez más, reafirmó su éxito y su importancia cultural en Panamá.



