El Gobierno Nacional decidió meter el freno al impacto del combustible. El Consejo de Gabinete aprobó la Resolución N.24-26, que fija temporalmente el precio de la gasolina de 91 octanos en $3.33 por galón ($0.88 por litro) y el diésel bajo en azufre en $3.41 por galón (B/.0.90 por litro), como parte de un plan para contener el aumento del costo de vida en el país.
La medida, que podrá extenderse hasta por 10 meses, contempla una inversión estatal de hasta $100 millones y está dirigida a sectores clave como el transporte público (colectivo, selectivo, colegial y turismo), transporte de carga, maquinaria agrícola y pesca artesanal.
El ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman, explicó que se trata de una acción temporal ante una situación externa que golpea directamente a Panamá. Detalló que el Estado destinará alrededor de $15 millones mensuales para sostener el subsidio, sin afectar los proyectos de inversión pública.
Además del combustible, el Ejecutivo mantiene el subsidio al Metro y Metrobús, así como apoyos a la electricidad, el gas de 25 libras y ahora a la pesca artesanal, ampliando la red de alivio económico.
Las autoridades reconocen que el país, al ser importador de hidrocarburos, depende de los precios internacionales, lo que ha provocado aumentos sostenidos que impactan el transporte, la logística y los alimentos.
En paralelo, la Autoridad del Tránsito anunció medidas para mejorar la movilidad, como inversión de carriles en horas pico y ajustes en la semaforización.
El objetivo es evitar que el alza del combustible termine disparando los precios del pasaje y los productos básicos, protegiendo así la estabilidad económica de los panameños en medio de un escenario global incierto.


