El Gobierno aprobó un aporte adicional de B/.32 millones para evitar que el nuevo esquema tarifario eléctrico se traduzca en un incremento de la factura para la mayoría de los consumidores panameños.
La medida fue autorizada por el Consejo de Gabinete mediante la Resolución 110-26, que permite a la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP) implementar temporalmente aportes adicionales al Fondo de Estabilización Tarifaria (FET).
Según lo aprobado, el beneficio busca que alrededor del 76% de los consumidores no enfrente un aumento en la tarifa eléctrica durante el periodo comprendido entre el 1 de septiembre y el 31 de diciembre de 2026.
Los recursos serán utilizados para compensar a las empresas distribuidoras por los créditos que deberán aplicar directamente en la facturación de los clientes beneficiados.
La decisión coincide con la entrada en vigencia del nuevo Pliego Tarifario, aprobado por la ASEP para los últimos cuatro meses del año. Aunque las nuevas tarifas comenzarán a aplicarse desde septiembre, el aporte estatal permitirá amortiguar el impacto de posibles alzas para una parte importante de los usuarios.
El esquema también contempla que las empresas distribuidoras otorguen créditos en las facturas de sus clientes finales, incluidos los denominados Grandes Clientes, bajo el concepto de Aporte Adicional del Estado.
De acuerdo con la resolución, la intención es mitigar el costo que podría trasladarse a los usuarios producto de las actualizaciones tarifarias del sector eléctrico y mantener controlado el impacto sobre los hogares y demás consumidores beneficiados durante este periodo.


