En el Complejo Hospitalario Dr. Arnulfo Arias Madrid, un grupo de logopedia está marcando la diferencia para pacientes que quedaron con trastornos del lenguaje y secuelas motoras severas tras un accidente cerebrovascular (ACV). Las sesiones, dirigidas por la logopeda Inés Zambrano, combinan técnicas poco convencionales que buscan recuperar habilidades comunicativas y la autonomía en la vida diaria.
Zambrano, especialista en daño cerebral adquirido, diseñó un enfoque mixto que reúne crioterapia (masajes con frío para estimular la musculatura), musicoterapia (uso de sonidos para reactivar conexiones cerebrales), ejercicios orofaciales (rutinas para fortalecer la boca y la cara) y dinámicas cognitivas (actividades para mejorar atención, memoria y lenguaje). El objetivo es trabajar cuerpo y mente al mismo tiempo para lograr avances más sólidos y funcionales.
El servicio atiende actualmente a 12 pacientes diarios y ofrece sesiones tanto grupales como individuales, lo que permite reforzar habilidades en un ambiente de apoyo entre quienes enfrentan desafíos similares. Familiares y pacientes destacan el impacto emocional positivo de las terapias grupales: además de la recuperación física, mejoran la motivación y la interacción social.
El equipo del servicio señala que la combinación de técnicas facilita la recuperación neuromotriz y comunicativa, y favorece la reinserción del paciente en sus actividades cotidianas. Para muchos, recuperar la capacidad de hablar o tragar con menos riesgo ya representa una mejora sustancial en su calidad de vida.


