El músico y gestor cultural Henry Gorgona acaba de sacar a la luz su libro Inmortales, maestros de la música popular panameña, una joya que revive las historias, chismes y legados de los grandes que pusieron a sonar nuestra salsa, boleros y jazz en las calles y fiestas del país.
El evento se armó en el auditorio de la Universidad Tecnológica de Panamá, con un conversatorio animado que lideró el escritor Héctor Collado. Ahí, Gorgona contó cómo cada página del libro es como una charla de bar con estos ídolos: sus dramas personales, sus sueños locos, las peleas por un contrato y el impacto que dejaron en el corazón de generaciones de panameños. “No son solo nombres en el polvo, son el alma de nuestra música”, dijo el autor, emocionado.
Gorgona no es nuevo en esto. Desde 1978 anda en la brecha, cantando con orquestas legendarias como la de Dicky Gaitán, Abako de David Choy y la de Roberto Delgado –donde brilló de 1998 a 2008–. También se la jugó como solista y, en San Miguelito, como director de Cultura, armó más de 135 eventos que unieron a la gente con su herencia. Ahora, con este libro, pasa la posta.
El relato arranca con Bárbara Wilson, la reina del jazz panameño, y sigue con cuentos jugosos de Cutito Larrinaga, Toby Muñoz, Edgardo Quintero, Gladys De La Lastra, Marcela Troetsch, Violeta Green, Zelideth Rosales, Gonzalo Brenes, Miguel Fernández, Georges Coulbourn, Fermín Castañedas, Jorge Carrizo y Clarence Martin, entre otros cracks. No para ahí: dedica páginas a los genios detrás de los shows, como Willie Fernández, Yoni Manzo, Víctor Marínez Blanco, Balito Chan y Pete Romero, que montaron las tarimas donde nació nuestra identidad musical.
Lo mejor: cada libro trae un código QR que te lleva a YouTube con audios reales de estos monstruos cantando. Así, mientras lees, escuchas el ritmo que nos hace bailar y llorar. Gorgona lo ve como un grito para no dejar que se borren estos tesoros antes de que las nuevas generaciones los descubran.


