Imagínese llegar a urgencias con un familiar enfermo y encontrar un lugar fresco, con sillas cómodas y hasta tele para distraerse. Eso es lo que ahora vive quien pisa el Servicio de Urgencias del Hospital Santo Tomás, gracias a una remodelación total que se inauguró este viernes.
El cambio es notorio desde la entrada: los espacios de admisión, triage, consultorios y el paso a la sala principal lucen renovados. Paredes forradas con materiales resistentes y modernos, pisos pulidos para evitar resbalones, seis cubículos nuevos en los baños para mayor privacidad, 50 sillas ergonómicas resistentes al uso constante y un televisor grande para que el tiempo de espera pase más rápido. Todo esto salió de un trabajo en equipo entre empresas privadas que donaron muebles y equipos, y el hospital que puso la mano de obra experta.
Y es que la demanda no para. En 2024, el lugar atendió 53.245 personas con malestares urgentes; el año pasado subió a 54.145; y solo en los primeros tres meses de 2026 ya van 12.836. Diariamente, rondan las 200 visitas, muchas de ellas casos graves que requieren atención inmediata.
Para manejar lo más crítico, el servicio cuenta con una Unidad de Trauma y otra Cardiopulmonar, listas para salvar vidas en emergencias. Además, sumaron un tomógrafo de 64 cortes de última generación, perfecto para escaneos rápidos del cerebro, abdomen o corazón, lo que acelera diagnósticos y tratamientos.

