La ola de huelgas y bloqueos en diversas regiones del país está golpeando con fuerza al sector turístico panameño, afectando tanto al turismo vacacional como al de negocios y eventos. En zonas como Bocas del Toro, las reservas hoteleras han caído hasta un 60%, mientras que a nivel nacional la baja en reservaciones oscila entre un 40% y 50%, según reportes de la industria.
José Durán, vicepresidente de la Asociación Panameña de Hoteles, explicó que la principal causa es la falta de accesibilidad debido a los cierres en las carreteras, lo que desanima a los turistas a trasladarse hacia destinos clave. Además, el segmento de turismo de reuniones y negocios también ha sufrido una caída importante.
Este golpe llega en un momento crítico, justo en la temporada intermedia que coincide con las vacaciones escolares de medio año, un periodo vital para el turismo interno. La imposibilidad de movilizarse libremente está provocando cancelaciones masivas y pérdidas millonarias para cientos de negocios que dependen del flujo constante de visitantes.
Crisis en Bocas del Toro ¿Cómo afecta al turismo?
— Destino Panamá (@destinopanama_) June 4, 2025
Solo en Changuinola, punto de entrada para los turistas, se han reportado 30 cierres.https://t.co/m7yxQAi4xf
Frente a esta crisis, la Autoridad de Turismo de Panamá (ATP) evalúa medidas urgentes para mitigar el impacto. Entre las opciones en estudio están la habilitación de rutas alternativas, tanto aéreas como marítimas, desde Costa Rica hacia destinos turísticos como Isla Colón en Bocas del Toro. Se analiza la creación de un puente aéreo temporal desde Puerto Limón y una ruta marítima desde Puerto Viejo para facilitar el ingreso de turistas internacionales y nacionales.
Gloria De León, administradora de la ATP, señaló que estas iniciativas están en fase logística y de permisos, pero buscan evitar un colapso total del sector. Además, anunció reuniones con el sector privado para diseñar estrategias conjuntas que permitan superar esta difícil situación.
El impacto no solo afecta al turismo, sino también a otros sectores como el comercio y la agricultura, generando preocupación por el crecimiento económico y el empleo en el país.


