La Iglesia católica en Panamá se unió este domingo al histórico llamado del papa León XIV para reconocer el impacto de la esclavitud en la historia de la humanidad y pedir perdón por el sufrimiento causado a millones de personas sometidas a este sistema durante siglos.
La expresión fue realizada por el arzobispo metropolitano de Panamá, monseñor José Domingo Ulloa Mendieta, durante la eucaristía de clausura del Mes de la Etnia Negra, celebrada en la Catedral Basílica Santa María la Antigua, con la participación de representantes de la Coordinadora Nacional de Organizaciones Negras Panameñas (CONEGPA), miembros de la Pastoral Afropanameña, líderes comunitarios y fieles de distintas regiones del país.
La ceremonia estuvo marcada por una profunda expresión de fe y cultura afrodescendiente, reflejada en los tambores, cantos tradicionales y símbolos que resaltaron el aporte espiritual y cultural de las comunidades afropanameñas a la Iglesia y a la nación.
Durante su homilía, monseñor Ulloa destacó el reciente pronunciamiento del papa León XIV en la encíclica Magnifica Humanitas, calificándolo como uno de los gestos más significativos de las últimas décadas en la relación de la Iglesia con la memoria de la esclavitud.
“El acto de reconocer la verdad no debilita a la Iglesia; por el contrario, la fortalece, porque la verdad siempre libera y nos permite caminar con humildad hacia una mayor fidelidad al Evangelio”, expresó el arzobispo.
Ulloa recordó además que la Iglesia panameña ha mantenido durante casi cuatro décadas un trabajo pastoral junto a las comunidades afrodescendientes a través de la Pastoral Afropanameña, promoviendo procesos de formación, rescate de la memoria histórica, defensa de los derechos humanos y fortalecimiento de la dignidad de estas poblaciones.
La celebración concluyó con un llamado a fortalecer la fraternidad, la justicia y la reconciliación, utilizando la memoria histórica como herramienta para construir una sociedad más inclusiva, equitativa y respetuosa de la dignidad humana.


