Inspectores del Departamento de Saneamiento Ambiental de Veraguas ya están en las calles de Santiago, revisando uno a uno los puestos ambulantes de comida que se instalaron en la avenida central por las Fiestas Patronales 2026. La meta es clara: que nadie se enferme por lo que coma o beba durante los días de feria.
Los funcionarios visitan los carritos, toldos y mesas temporales donde se preparan y venden alimentos, y verifican que se cumplan las normas de higiene y bioseguridad. Revisan cómo se manipulan los productos, si los utensilios están limpios, si la comida está protegida del polvo y los insectos, y si hay separación entre alimentos crudos y cocidos para evitar contaminación cruzada.
El operativo no es de un solo día: se mantendrá activo durante toda la duración de las festividades, que este año incluyen actividades religiosas y populares hasta principios de agosto, con especial atención a la avenida central, donde se concentra la mayor cantidad de vendedores.
“Queremos prevenir, no solo multar”
Belisario Pérez, jefe regional de Saneamiento Ambiental, explicó que el equipo no solo busca detectar fallas, sino orientar a los comerciantes sobre buenas prácticas: lavado de manos constante, uso de gorro y delantal, recipientes de basura en buen estado y protección adecuada de los alimentos. En los primeros recorridos ya se levantaron actas y, en casos graves, se aplicaron multas y desalojos.
Consejos rápidos para quien compra y para quien vende
Para el vendedor: lavarse las manos con frecuencia; usar gorro, delantal y utensilios limpios; mantener la comida tapada; separar crudos de cocinados; y tener basureros cerrados y en buen estado.
Para el cliente: fíjese que el puesto esté ordenado, que quien lo atiende use gorro y delantal, que la comida esté protegida y que los utensilios se vean limpios. Si algo le parece sospechoso, mejor no lo compre.



