En el Complejo Penitenciario La Joya no solo se habla de disciplina, sino también de salud. Un grupo de privados de libertad participó en una jornada especial de concienciación sobre el cáncer de próstata y de mama, desarrollada en la Clínica Virgen de la Merced, como parte de una campaña nacional que busca promover la detección temprana y el autocuidado dentro y fuera de los muros.
El ambiente se llenó de reflexión y esperanza. Vestidos con camisetas amarillas, los internos escucharon atentos las recomendaciones del personal de enfermería, quienes les explicaron la importancia de realizarse chequeos médicos periódicos, identificar síntomas de alerta y adoptar hábitos saludables.El mensaje fue claro: el cáncer detectado a tiempo puede salvar vidas, sin importar el lugar donde uno se encuentre.
Durante la jornada, los participantes compartieron sus dudas y experiencias, mientras el equipo médico reforzaba la idea de que cuidar la salud también forma parte del proceso de reinserción social.Al final del encuentro, varios internos firmaron un lazo simbólico de color azul y rosado, como compromiso personal con la prevención.
Estas actividades son impulsadas por el Departamento de Salud del Sistema Penitenciario, en coordinación con el Ministerio de Salud (Minsa), con el objetivo de fortalecer la atención integral y el bienestar físico y emocional de la población privada de libertad.El propósito es que los internos reconozcan la importancia del autocuidado y sean multiplicadores del mensaje entre sus compañeros.
La jornada también incluyó material informativo, dinámicas participativas y palabras de motivación por parte del personal médico, quienes recordaron que, más allá de la condición, la salud es un derecho que debe protegerse con conciencia y responsabilidad.
El lazo humano que se formó ese día en La Joya dejó un mensaje poderoso: la lucha contra el cáncer no conoce muros ni fronteras, y cada paso firme hacia la prevención puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.


