Un grupo de 35 jóvenes pertenecientes a los Éclaireuses et Éclaireurs Israélites de France (EEIF), organización de Guías y Scouts Judíos de Francia, realizó una visita a Panamá como parte de su proyecto internacional de voluntariado, compartiendo además una jornada de fraternidad e intercambio con integrantes del Grupo Scout 27.
La delegación francesa, integrada por jóvenes de entre 18 y 21 años de las ramas Pionniers y Rovers, desarrolla iniciativas de solidaridad internacional que forman parte de su proceso de formación scout. Estos proyectos son diseñados y financiados por los propios participantes, quienes buscan contribuir al desarrollo de las comunidades que visitan y fortalecer los valores de servicio, liderazgo y cooperación.

Durante su estancia en Panamá, los jóvenes participan en actividades orientadas a la conservación ambiental y la reforestación, colaborando en la limpieza de playas, la protección de ecosistemas y otras acciones en favor del medio ambiente.
Asimismo, el programa contempla un importante componente de intercambio comunitario y cultural, mediante el cual trabajan junto a comunidades locales, entre ellas la etnia Emberá, apoyando proyectos comunitarios, actividades recreativas para niños y compartiendo conocimientos sobre conservación y tradiciones.

Como parte de su agenda, la delegación sostuvo un encuentro con miembros del Grupo Scout 27 de Panamá, en una jornada de confraternidad que permitió el intercambio de experiencias, métodos de trabajo y vivencias propias del escultismo, fortaleciendo los vínculos de amistad entre jóvenes de ambos países.
La elección de Panamá como destino también responde a la presencia de una de las comunidades judías más consolidadas de América Latina, lo que facilita a los visitantes mantener sus tradiciones religiosas, incluida la observancia del Shabat y la alimentación Kosher, mientras desarrollan sus labores de voluntariado e intercambio cultural.
La visita reafirma el compromiso del movimiento scout con la construcción de una ciudadanía global basada en el servicio, el respeto por la diversidad, la protección del medio ambiente y la cooperación entre los pueblos, demostrando que el escultismo continúa siendo un puente para la amistad y el entendimiento internacional.



