Después de dos años marcada por un proceso legal y familiar complicado, la niña Kai Liah Martínez Campo ya está de regreso en Panamá junto a su padre, Jorge Martínez. El caso había generado preocupación luego de que la menor fuera sustraída en 2023 en el distrito de Boquete, provincia de Chiriquí, cuando su padre mantenía la custodia legal.
El retorno de la menor se confirmó este domingo 8 de marzo a través de comunicados de la Embajada de Panamá en Costa Rica, la plataforma Alerta Amber Panamá y la abogada Suky Yard, quien participó en el proceso.
Según explicó el padre de la niña, el regreso marca el final de una etapa difícil para la familia.
“Se pone fin a una situación complicada en la que quienes más sufren son los niños”, expresó Jorge Martínez al referirse a lo ocurrido durante estos dos años.
Mantendrá contacto con su madre
A pesar del conflicto que llevó a la desaparición de la menor fuera del país, el padre aseguró que la niña no perderá el vínculo con su madre.
Martínez señaló que su prioridad ahora es garantizar la estabilidad y el bienestar de Kai Liah, procurando que mantenga una relación saludable con ambos progenitores.
La abogada Suky Yard explicó que el proceso de retorno se logró gracias a la coordinación entre autoridades diplomáticas y judiciales de Panamá y Costa Rica.
Además, confirmó que el estado de salud físico de la menor es estable.
Entrega voluntaria en la embajada
De acuerdo con la información oficial, la familia materna procedió a entregar a la niña de manera voluntaria en las instalaciones de la Embajada de Panamá en Costa Rica, lo que permitió concretar su regreso al país.
Yard recordó que el Código de Familia establece que la guarda y crianza de un menor puede ser solicitada por cualquiera de los progenitores, y que también se contemplan periodos de visitas para preservar el vínculo entre los hijos y ambos padres.
En el caso de Kai Liah, fue precisamente durante uno de esos periodos de convivencia con su madre cuando la menor fue alejada de su hogar habitual, situación que activó mecanismos de búsqueda y gestiones internacionales para lograr su retorno.
Ahora, tras su llegada a Panamá, la prioridad de la familia y las autoridades es garantizar la estabilidad y el bienestar de la niña.


