La costumbre de tomar tés, infusiones o suplementos naturales mientras se sigue un tratamiento médico puede causar problemas si no se consulta primero con un profesional de la salud.
La advertencia fue emitida por especialistas en farmacovigilancia y farmacoterapia de Panamá Oeste, quienes explicaron que algunos productos naturales pueden modificar el efecto de los medicamentos, aumentar sus efectos secundarios o hacer que pierdan eficacia.
Entre las plantas que pueden generar interacciones se encuentran el ginseng, la hierba de San Juan y el ajo en cantidades elevadas. Su consumo, combinado con anticoagulantes, podría aumentar el riesgo de sangrado o alterar la respuesta esperada del tratamiento. Además, la hierba de San Juan puede afectar la acción de varios medicamentos, mientras que ciertos suplementos de ajo y ginseng también han sido relacionados con problemas de coagulación.
El riesgo es mayor en personas que reciben atención por enfermedades crónicas, como hipertensión, diabetes, depresión o problemas cardiovasculares. Una interacción puede provocar que el medicamento no funcione correctamente o que aumente la concentración del fármaco en la sangre.
¿Tisana, té o infusión?Los especialistas recomiendan que los pacientes informen al médico sobre todo lo que consumen, incluidos remedios caseros, bebidas naturales, cápsulas, vitaminas y suplementos. También aconsejan no suspender ni cambiar un tratamiento por decisión propia.
La idea de que “lo natural no hace daño” puede llevar a descuidos. Aunque una planta se consuma habitualmente en el hogar, sus componentes pueden tener efectos similares a los de un medicamento y producir reacciones no deseadas cuando se combinan con otros productos.
Antes de iniciar una infusión medicinal o un suplemento, lo más seguro es consultar al médico o al farmacéutico, especialmente si se toman anticoagulantes, medicamentos para la presión, tratamientos para la diabetes o fármacos contra la depresión.



