Unas diminutas escamas fósiles están ayudando a reconstruir miles de años de historia de los tiburones en Panamá.
Investigadores del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI) analizaron 3,497 dentículos dérmicos, pequeñas escamas que los tiburones pierden durante su vida y que pueden quedar conservadas durante miles de años en los sedimentos marinos.
El estudio, publicado en Science, comparó muestras de hace entre 7,000 y 3,000 años con registros del último siglo.
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La paleobióloga Erin Dillon recolectando fósiles en un afloramiento rocoso en Bocas del Toro, Panamá, que contiene fósiles que revelan la historia del Caribe en esa región.
Crédito: Jorge AlemánLos resultados sorprendieron: antes de la pesca intensiva, los arrecifes del Golfo de Panamá tenían aproximadamente 20 veces más tiburones que los del Caribe, pese a estar separados por apenas unos cien kilómetros.
En el Caribe, la presencia de estos dentículos cayó cerca de un 75%, mientras que en el Pacífico los niveles históricos se han mantenido relativamente estables.

La explicación estaría en la productividad del océano. El Pacífico recibe aguas profundas ricas en nutrientes gracias al afloramiento estacional, lo que permite sostener más peces y grandes depredadores. El Caribe, en cambio, tiene aguas más pobres en nutrientes.
Los científicos advierten que esta diferencia es clave para la conservación, pues no se puede usar la cantidad de tiburones de un océano como referencia para recuperar al otro.
Eso sí, el estudio también alerta que la sobrepesca y los cambios en las condiciones oceánicas podrían amenazar en el futuro a las poblaciones de tiburones del Pacífico panameño.



