La falta de una terminal de transporte público mantiene el desorden en varios puntos de La Chorrera, donde más de cuatro áreas públicas funcionan como piqueras improvisadas para las rutas internas del distrito.
Los buses utilizan estacionamientos de parques, espacios cercanos a comercios y servidumbres públicas para recoger pasajeros. En esos lugares, cientos de usuarios esperan diariamente para trasladarse hacia distintos sectores de Panamá Oeste y la ciudad de Panamá.
La situación fue discutida durante una sesión del Consejo Municipal de La Chorrera. Los representantes solicitaron a la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) realizar inspecciones y ordenar el servicio, especialmente en los alrededores del parque Feuillet, uno de los puntos más congestionados.
Carlos Mendoza, representante del corregimiento de Herrera, señaló que la ausencia de una terminal provoca que los buses ocupen espacios que no fueron diseñados para funcionar como estaciones de transporte.
El funcionario también mencionó las quejas de los usuarios por el ruido excesivo dentro de los buses, el alto volumen de la música y la reproducción de contenido considerado inapropiado para el transporte público.
Además, pidió revisar el funcionamiento de las rutas internas y controlar los vehículos conocidos como “piratas”, que trasladan pasajeros desde La Chorrera hacia la ciudad de Panamá sin operar necesariamente bajo las mismas condiciones que las rutas reguladas.
Anuncian operativo en el parque Feuillet
Eliécer Zambrano, representante del corregimiento de El Arado, informó que próximamente inspectores realizarán una intervención en el parque Feuillet para descongestionar el área y organizar los puntos de abordaje.
La medida busca reducir la ocupación de la vía pública, mejorar la circulación vehicular y ofrecer mayor seguridad a los pasajeros que utilizan el transporte colectivo.
Sin embargo, las autoridades locales reconocen que los operativos solo atenderán una parte del problema. La solución definitiva dependerá de la construcción o habilitación de una terminal que permita reunir las diferentes rutas del distrito en un solo lugar.
Mientras se define ese proyecto, los residentes seguirán enfrentando largas filas, congestión y falta de espacios adecuados para abordar los buses. El Consejo Municipal también pidió que se mantengan los controles para evitar ruidos molestos, música con contenido explícito y otras situaciones que afectan a los usuarios y a quienes viven cerca de las piqueras improvisadas.


