La reliquia de Don Bosco que reposa en Panamá no es solo un símbolo religioso: es una pieza cargada de historia y devoción que conecta a miles de fieles con la figura del santo salesiano. Así lo explicó el padre Manuel Gómez, vicario de la basílica, al detallar el origen y el valor espiritual de la urna que hoy se conserva en el país.
Según relató, la reliquia llegó en el marco de los preparativos para el bicentenario del nacimiento de Don Bosco, celebrado en 2015. Entre 2009 y 2010, el entonces rector mayor de los salesianos dispuso la creación de varias urnas similares a la que se conserva en Turín, con partes significativas del santo en su interior. Una de ellas recorrió América Latina, Estados Unidos y Canadá, como parte de una gira de fe y encuentro con las comunidades.
Ese recorrido marcó un punto clave para Panamá. Al constatar la profunda devoción local, el rector mayor tomó la decisión de que la urna permaneciera definitivamente en el país.
La imagen que se observa porta atuendos originales usados por Don Bosco —zapatos y vestimenta—, mientras que la reliquia principal se guarda en el pecho: su mano derecha, símbolo de bendición sacerdotal.
Para los fieles, esta reliquia representa cercanía, memoria viva y una guía espiritual que sigue convocando oración y recogimiento.



