Una de las obras más impactantes de la Semana Santa en Panamá saldrá este 2 de abril, Jueves Santo, en procesión junto con la Hermandad de la Santa Cena, por las calles del Casco Antiguo: la majestuosa escultura de la Última Cena, resguardada en la Catedral Basílica Santa María la Antigua.
La pieza, confeccionada por el artista español Jorge Domínguez, quien dedicó cerca de dos años al desarrollo de esta obra, destaca no solo por su profundo simbolismo religioso, sino también por sus impresionantes dimensiones: mide 11 metros de largo y pesa aproximadamente 2 mil 500 libras. Su magnitud exige el esfuerzo coordinado de decenas de devotos; este año, se estima que unas 140 personas, entre hombres y mujeres, cargarán el anda durante la procesión.
Según explicó Roberto Rollón, hermano mayor de la Semana Santa en el Casco Antiguo, aún quedan espacios disponibles para quienes deseen formar parte de esta manifestación de fe. “Los tiempos de Dios son perfectos y seguramente se logra ocupar todos los puestos para llevar a Cristo y sus apóstoles en brazos”, expresó.
Más allá de su imponente presencia, la escultura encierra un profundo significado para la Iglesia católica en Panamá. Representa el momento de la última cena de Jesucristo con sus apóstoles, un episodio clave en la tradición cristiana por su relación directa con la institución de la Eucaristía.
Las 13 esculturas que representan a Jesucristo y a sus doce apóstoles llegaron al país procedentes de Córdoba, España, luego de completar un viaje marítimo que se extendió por aproximadamente 25 días.
Las imágenes fueron trasladadas hasta la Catedral Metropolitana Santa María la Antigua, donde se hizo el montaje del anda y donde permanecerán resguardadas.
ELEMENTOS SIMBÓLICOS
Entre los elementos simbólicos del anda destaca la figura del pelícano, un antiguo emblema cristiano que representa el sacrificio de Cristo. Según la tradición, esta ave se abre el pecho para alimentar a sus crías con su propia sangre, evocando así el acto de entrega total de Jesús. Este símbolo, presente en diversas expresiones del arte sacro, también está vinculado al himno “Adoro te devote” de Santo Tomás de Aquino, donde se hace referencia a Cristo como el “pelícano bondadoso” que redime los pecados del mundo.
Asimismo, la escultura presenta detalles que refuerzan su mensaje espiritual: mientras los apóstoles aparecen calzados con sandalias, Jesús se muestra descalzo, un gesto que subraya su humildad frente a sus discípulos.
Una vez finalizada la Semana Santa, la escultura permanecerá expuesta durante todo el año en la Catedral Basílica Santa María la Antigua, permitiendo a visitantes y devotos contemplar de cerca esta pieza única del arte religioso.
La salida de esta monumental representación de la Última Cena promete ser, una vez más, uno de los momentos más solemnes y conmovedores de la Semana Santa en el Casco Antiguo, donde la fe, el arte y la tradición se encuentran en cada paso de la procesión.
Los interesados en formar parte de los cargadores del anda de la Última Cena todavía se pueden inscribir llamando al teléfono 6896-1173.



