En mayo de 2026, los laboratorios de Cuarentena Agropecuaria del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) hicieron 2,781 análisis entomológicos en sus sedes de Tocumen, Balboa y Colón para vigilar la llegada de amenazas a los cultivos panameños. Los técnicos revisaron desde alimentos importados hasta muestras tomadas en campo y trampas colocadas en la Zona de Protección Fitozoosanitaria.
Del total, 1,611 pruebas fueron sobre alimentos importados y 975 sobre otros productos vegetales no destinados al consumo. Además, los equipos analizaron 176 muestras recogidas en trampas —una pieza clave para la detección temprana—, 19 productos decomisados y enviaron 11 remesas al laboratorio de nematología para estudios más profundos.
Gracias a estos exámenes se interceptaron 224 insectos durante mayo, una cifra menor que la registrada en abril. Tras las identificaciones, ninguno resultó ser una plaga cuarentenaria que represente riesgo para Panamá. Ese resultado no significa relajarse, sino todo lo contrario: la información permite a las autoridades aplicar medidas rápidas y específicas cuando se detecta algo sospechoso.
Los Módulos de Laboratorios Entomológicos actúan como la primera línea de defensa del agro nacional: cada muestra analizada ayuda a proteger sembradíos, exportaciones y la economía de los productores al evitar la entrada de organismos que pueden causar daños serios.


