La fuerza de las lluvias en el norte del distrito de Santa Fe dejó un panorama preocupante: cultivos destruidos, viviendas afectadas y un sistema de agua potable en crisis. Así lo confirmaron autoridades locales tras una gira de evaluación en varias comunidades impactadas por el fenómeno atmosférico.
De acuerdo con el balance preliminar, al menos tres viviendas sufrieron daños, mientras que productores agrícolas lo perdieron todo. Uno de los casos más duros es el de Mario Carpintero, quien vio desaparecer una hectárea de siembra trabajada con esfuerzo durante meses.
“Todo se perdió en cuestión de días”, lamentó el afectado, quien hizo un llamado directo al Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) para recibir apoyo que le permita reactivar su producción.

Pero el golpe no fue solo al campo. El acueducto rural también resultó afectado, dejando a varias comunidades con dificultades en el acceso a agua potable. Ante esta situación, residentes piden la intervención urgente del Ministerio de Salud para restablecer el servicio.
El alcalde de Santa Fe, Hortencio Palma, aseguró que ya se evalúan soluciones. Indicó que existe un proyecto del Consejo Nacional para el Desarrollo Sostenible (Conades) para mejorar el sistema de agua, y que se gestionarán partidas extraordinarias, con respaldo del diputado del área, para reforzar la inversión.
Las inspecciones se realizaron en comunidades como Coloveborita, Río Luis, Calovébora y Río Veraguas, donde los residentes coinciden en algo: no veían un fenómeno de esta magnitud desde hace más de 20 años.
En el recorrido también participaron equipos del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc), el Municipio de Santa Fe y autoridades locales, quienes mantienen el monitoreo en la zona mientras se coordinan las respuestas para los afectados.



