Los humedales de Panamá Viejo, situados cerca del Refugio de Vida Silvestre Humedal Bahía de Panamá, son un ecosistema vital que conecta estos espacios naturales.
Con 83 hectáreas, que incluyen 66 hectáreas de fangal y 17 de manglar, el área es crucial para la vida silvestre y la protección costera.
Este ecosistema es fundamental para miles de aves playeras que se alimentan de gusanos marinos durante su migración invernal.
Los manglares, compuestos en su mayoría por mangle blanco y mangle negro, no solo proporcionan alimento y refugio, sino que también actúan como barrera natural contra el viento y el oleaje, protegiendo la costa.
No obstante, la contaminación, como aguas residuales y residuos sólidos que llegan a través de drenajes y ríos, está dañando estos humedales. MiAMBIENTE trabaja para enfrentar estos problemas, realizando jornadas de limpieza y actividades de sensibilización.
También se están llevando a cabo investigaciones para entender cómo fenómenos climáticos como El Niño afectan a los manglares y para mejorar las estrategias de recuperación y protección del ecosistema.





