Luis Ernesto Carles, exministro de Trabajo y exdiputado, presentó su renuncia al Partido Panameñista. La dimisión, fechada el 27 de marzo y divulgada este lunes, deja en evidencia el creciente malestar dentro de una de las estructuras políticas tradicionales del país.
En su comunicado, Carles explicó que apostó por una transformación real dentro del partido, pero sus expectativas no se concretaron. “Tuve la esperanza en la posibilidad de una renovación auténtica”, expresó, al tiempo que lamentó que su intento “fue infructuoso ante el sectarismo y el conflicto”.
El exfuncionario sostuvo que su incursión en la política siempre estuvo guiada por la promoción de derechos y una justicia social incluyente, valores que —según afirma— no se reflejan en la actual dirigencia del colectivo, escogida en noviembre pasado. A su juicio, el problema de fondo en los partidos tradicionales radica en su desconexión con la realidad de la población y en la falta de liderazgo en momentos clave.
La salida de Carles no es un hecho aislado. En enero de este año, figuras como Guillermo Bermúdez y Melitón Arrocha también dieron un paso al costado, cuestionando el rol del partido como oposición frente al gobierno.
El Partido Panameñista atraviesa una etapa de recomposición tras su fuerte derrota en las elecciones del 5 de mayo de 2024, donde la alianza que encabezó quedó en cuarto lugar. Luego de ese revés, el colectivo celebró elecciones internas en noviembre, en las que Jorge Herrera se impuso en la presidencia del partido, en medio de divisiones internas que hoy vuelven a salir a la superficie.



