El diputado Betserai Richards encendió las alarmas en la Asamblea Nacional tras denunciar la supuesta existencia de una red que estaría lucrando con la salud de los panameños. Según el parlamentario, en los hospitales de la Caja de Seguro Social (CSS) se venden cupos por hasta 125$ para citas médicas como si fueran boletos en reventa.
“Se comprueba lo que se había mencionado. Hay mafias que controlan los cupos y hasta estarían cobrando por cupos exprés”, afirmó Richards, quien exigió al Ministerio Público abrir una investigación profunda.
El diputado aseguró que ha sido señalado por exponer repetidamente la situación caótica del sistema público de atención, donde conseguir una cita médica se ha vuelto una odisea. “Aquí nadie responde por un buen sistema de atención pública”, lamentó.
Extender horarios y marcar asistencia
En medio del debate legislativo, Richards también puso sobre la mesa la propuesta de ampliar los horarios de atención en centros de salud, de modo que estén abiertos los fines de semana. La idea, según él, busca aliviar la saturación de pacientes y reducir la dependencia de citas limitadas entre semana.
Pero la discusión no se queda ahí. Otro punto caliente es la “marcación” de entrada y salida de los médicos en los hospitales públicos. El diputado recordó que cuando presentó la propuesta hubo resistencia, pero defendió que si los profesionales de la salud pueden abrir sus clínicas privadas los sábados y domingos, también pueden atender en el sistema estatal.
“Si pueden atender en privado los fines de semana, también pueden hacerlo en los hospitales públicos y en los centros de salud”, subrayó Richards, adelantando que insistirá en convertir la iniciativa en un proyecto de ley.
El trasfondo del debate
Las denuncias de Richards tocan fibras sensibles en la población: las largas filas, la desesperación por conseguir una cita y la sospecha de que “alguien” se aprovecha del desorden. La CSS ha sido señalada en múltiples ocasiones por su deficiente gestión en el área de citas y atención primaria, y ahora el tema salta del murmullo popular al debate legislativo con nombre y apellido: mafias que venden cupos.
Mientras tanto, la pelota está en la cancha del Ministerio Público, que deberá determinar si realmente existen estas redes y quiénes se benefician de un negocio que juega con la salud de miles de asegurados.

