La defensa del expresidente Ricardo Martinelli volvió a centrar su estrategia en cuestionamientos que ya habían sido rechazados previamente por el tribunal, durante su alegato final en el juicio por el caso Odebrecht.
El abogado Carlos Carrillo insistió en la aplicación del principio de especialidad del tratado de extradición con Estados Unidos, argumento que la jueza Baloisa Marquínez desestimó desde la audiencia preliminar de 2022.
Esta vez, la defensa respaldó su planteamiento con documentos oficiales, entre ellos una nota del Ministerio de Relaciones Exteriores que indica que no consta solicitud para levantar dicho principio.
Carrillo también presentó certificaciones de la Contraloría General y del Tribunal de Cuentas que, según la defensa, evidencian que Martinelli no está vinculado a daño patrimonial contra el Estado.
Además, cuestionó la designación de Marquínez como jueza adjunta ad honorem, alegando falta de estabilidad en el cargo.
Otro punto reiterado fue la supuesta inmunidad del exmandatario por hechos ocurridos durante su presidencia (2009-2014), tesis que ya ha sido rechazada por tribunales panameños en procesos anteriores.
Durante su intervención, la defensa también criticó el uso de pruebas provenientes de Brasil y del sistema Drousys. El alegato concluyó con la solicitud de nulidad del proceso, absolución del exgobernante y levantamiento de medidas cautelares.
Martinelli siguió la audiencia de forma virtual (por zoom) desde Colombia, donde permanece asilado por otro proceso judicial: New Business.
Con información de Juan Manuel Díaz



