Para Elaine Vergara, una joven panameña de 29 años que vive con epilepsia, autismo, ceguera y un trastorno mental, cada día representa un reto. Sus condiciones de salud han limitado sus oportunidades laborales, pero no han detenido el esfuerzo de su familia por garantizarle una vida digna.
En medio de esa realidad, el programa Ángel Guardián, impulsado por el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), se ha convertido en un respaldo clave para su hogar y para miles de familias en el país.
Elaine forma parte de los 19,851 beneficiarios que recibirán el primer pago de 2026 de los Programas de Transferencia Monetaria Condicionada, un apoyo que permite cubrir necesidades esenciales como alimentos, medicamentos y cuidados básicos.
El programa realiza desembolsos trimestrales por B/.4,764,240, destinados a hogares donde una persona con discapacidad severa requiere atención permanente. En los últimos 20 meses, la actual administración ha transferido B/.43,310,800 a beneficiarios con diagnósticos que requieren seguimiento médico continuo.
Según datos del MIDES, la provincia de Panamá concentra el mayor número de beneficiarios con 5,050 personas, seguida de Chiriquí con 3,545 y Panamá Oeste con 2,448.
Además del apoyo económico, el programa promueve acceso a controles médicos, terapias, orientación familiar y educación inclusiva, fortaleciendo la calidad de vida de quienes enfrentan condiciones de salud complejas.
Con estas acciones, Ángel Guardián continúa consolidándose como un apoyo importante para familias panameñas que dedican su vida al cuidado de personas con discapacidad severa.



