El Banco de Desarrollo Agropecuario (BDA) enfrenta uno de los capítulos más delicados de su historia tras revelarse un panorama marcado por pérdidas millonarias, falta de controles financieros y préstamos otorgados bajo condiciones cuestionables.
Durante el más reciente Consejo de Gabinete, el gerente del Banco Nacional de Panamá, Javier Carrizo, aseguró que la entidad arrastraba una “hemorragia financiera” que ya ha sido parcialmente contenida. Según explicó, el BDA acumuló pérdidas superiores a los 200 millones de balboas y registraba un déficit anual cercano a los 15 millones.
Carrizo fue contundente al señalar que durante años no existió un adecuado control financiero. “No había sido auditado en más de 20 años. Era prácticamente un festín con los fondos públicos”, afirmó. Agregó que, en lugar de cumplir su misión de apoyar a pequeños productores, se otorgaron préstamos millonarios que hoy resultan incobrables o están en proceso de cobro con garantías dudosas.
El funcionario calificó lo ocurrido como una muestra de negligencia y falta de responsabilidad en el manejo de recursos del Estado. En ese sentido, adelantó que corresponderá a la junta directiva del BDA, encabezada por el ministro Linares, llevar los casos a las instancias correspondientes y presentar las denuncias contra los responsables.
A pesar del complejo escenario, Carrizo destacó que ya se han logrado avances. Indicó que las pérdidas se han reducido a unos 10 millones de balboas en el último año y proyectó que, de mantenerse las medidas correctivas, la entidad podría alcanzar números positivos para el 2028.
Como parte de la reestructuración, también se plantea un cambio de fondo en la naturaleza de la institución. Carrizo explicó que el BDA nunca operó realmente como un banco, ya que no estaba supervisado por la Superintendencia de Bancos, no captaba depósitos ni manejaba cuentas. Por ello, se propone transformarlo en un Instituto de Fomento, independiente del Banco Nacional, aunque con representación en su junta directiva.
Esta iniciativa forma parte de un proyecto que deberá ser discutido en la Asamblea Nacional en el próximo periodo legislativo, en busca de corregir las fallas estructurales y redefinir el rol de la entidad en el desarrollo agropecuario del país.


