Tener una calle transitable, agua limpia saliendo del grifo o una escuela digna para los pelaos sigue siendo una lucha diaria en muchas esquinas del país. Para acortar esa distancia y atender lo urgente, más de 201 millones de balboas se han puesto a trabajar directamente en los barrios y corregimientos en los últimos dos años.
En total, se han puesto en marcha 7,597 obras comunitarias pensadas para resolver problemas puntuales que los propios residentes venían pidiendo.
Dónde se concentra la plata
El paquete de proyectos abarca áreas clave para el día a día de las familias:
- Mejoras en 1,571 centros educativos para que los estudiantes tengan aulas y espacios en condiciones.
- Reparación y construcción de 1,517 tramos de calles y caminos para facilitar el transporte.
- Obras en 653 infraestructuras públicas de uso comunitario.
- Puesta en marcha de 112 proyectos para llevar agua potable a zonas con dificultades de suministro.
- Habilitación de 108 canchas y áreas recreativas para el deporte y la sana convivencia de los jóvenes.
Filtros vecinales y futuro
Para que los fondos no se queden en papeles ni se desvíen, cada obra debe pasar por consultas con la comunidad, contar con el visto bueno del concejo local y superar revisiones técnicas y financieras antes de recibir el dinero.
La meta de este esquema es asegurar que cada dólar asignado termine en una mejora visible en la acera o en el aula de clases, con la proyección de reforzar aún más las partidas comunitarias a partir de 2027.


