Una travesía de más de cuatro horas, entre caminos de tierra y recorridos por agua, permitió que la alegría, el amor y la paz llegaran hasta la comunidad de Tulú, en el distrito de Penonomé, donde cientos de niños y sus familias vivieron una jornada especial organizada por el Centro Misionero Hebrón, en el marco de esta época de dar y compartir.
El pastor Radamed González explicó que la actividad fue el resultado de cuatro meses de planificación conjunta entre la organización y la comunidad, con el apoyo de paramédicos, personal voluntario y familias del SUME 911 de Veraguas y Coclé, quienes colaboraron en la preparación de los alimentos que fueron entregados a los menores.
“Este es el tercer año consecutivo que llevamos este proyecto a comunidades apartadas de la provincia de Coclé, y este año Tulú fue la comunidad seleccionada. Además de llevar alegría, compartimos la palabra de Dios y reforzamos los valores que los niños deben aprender”, señaló González.

La jornada también contó con el respaldo de enfermeros, médicos y residentes de la comunidad, quienes donaron su tiempo y esfuerzo para garantizar el éxito de la actividad, que incluyó atención básica de salud, dinámicas recreativas y espacios de integración familiar.
Risas y juegos
Uno de los momentos más esperados fue la presentación del payaso “Feliz”, quien con juegos, bromas y dinámicas logró arrancar sonrisas y carcajadas a los pequeños. Los rostros de los niños reflejaban emoción y entusiasmo durante cada actividad.
Carlos Rodríguez, de 6 años, resumió la jornada con una frase sencilla pero poderosa: “Hoy fue un día muy feliz. Me gustó mucho el payaso y sus juegos”.
La actividad cerró entre abrazos, risas y agradecimientos, dejando en Tulú un mensaje claro: cuando la solidaridad llega, incluso las comunidades más lejanas sienten que no están solas.



