La venta de comida económica para aliviar el bolsillo de los panameños entró al debate presupuestario de cara al año 2027. Durante la sustentación ante el pleno legislativo, se defendió la necesidad de fondos para garantizar el abastecimiento de la canasta básica a través de ferias comunitarias, agrodistribuidoras y puestos fijos de venta en todo el país.
El objetivo principal para el próximo periodo apunta a dos frentes: reforzar la atención directa a las familias que buscan ahorrar en el súper y ampliar la red de locales permanentes en más comunidades, evitando que la población dependa únicamente de eventos temporales para conseguir arroz y otros alimentos a buen precio.
Para cumplir con este plan, se pidió originalmente una partida de B/.112.4 millones para la vigencia 2027. Sin embargo, las finanzas públicas recomendaron fijar el tope en B/.47.7 millones, lo que representa apenas el 42.5% de lo pedido y deja por fuera más de B/.64.6 millones de la propuesta inicial.
Pese al recorte presupuestario, la mayor parte del dinero asignado estará concentrado en obras de inversión y expansión física de locales, en lugar de gastos administrativos diarios.
Frente a esta reducción, los encargados del programa aseguraron que buscarán estirar cada centavo para que el arroz, granos y demás productos básicos sigan llegando a precios populares a las mesas de los barrios sin descuidar las compras directas a los productores nacionales.


