El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), junto a la Contraloría, mandó un mensaje claro: ni un balboa de fondos públicos para que funcionarios y entidades del gobierno vayan de delegaciones oficiales al Desfile de las Mil Polleras. Esto lo dejó escrito en la Circular MEF-2025-81562 del 5 de diciembre pasado, como parte del plan de austeridad para no despilfarrar la plata de todos.
La idea es simple: en tiempos de vacas flacas, priorizar lo que de verdad le sirve a la gente, no fiestas con carro oficial. Afecta a todos los rincones del Estado: ministerios, instituciones autónomas, empresas públicas y hasta bancos estatales. Nada de aviones, hoteles ni gastos extras pagados con nuestro dinero.
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— Ministerio de Economía y Finanzas de Panamá (@Mef_Pma) January 7, 2026
Hay una sola excepción por ley: la Autoridad de Turismo de Panamá (ATP) puede usar fondos para organizar el evento, según la Ley 116 de 2013. Pero para los políticos y burócratas que quieran desfilar o aplaudir desde la tribuna VIP, que saquen la billetera personal.
Esto refuerza la disciplina fiscal que impulsa el gobierno, para que cada dólar se gaste bien y llegue donde hace falta, como salud, educación o calles. En plena temporada de carnavales y polleras, el mensaje es: celebremos, pero sin cargar la cuenta al pueblo.



