Después que en mayo pasado el proceso fue declarado desierto, el Metro de Panamá abrió nuevamente la licitación para la construcción del ahora denominado “Teleférico de Panamá y San Miguelito”, con un precio de referencia de $270 millones.
El contrato, publicado en el portal de Panamá Compra, consiste en servicios de diseño, los estudios complementarios, la construcción, el suministro, la fabricación, la instalación, la integración, las pruebas, la certificación, la puesta en marcha y la entrega operativa del proyecto Teleférico de Panamá y San Miguelito, y con opción de mantenimiento.
La reunión previa y homologación está programada para el 28 de julio de 2026, mientras que la presentación de propuestas para el 8 de agosto de 2026. El tipo de licitación será por mejor valor y la modalidad de adjudicación será global.
De acuerdo con la coordinación realizada entre la administración del Metro de Panamá y el Ministerio de Economía y Finanzas, los $270 millones serán distribuidos en los presupuestos del Estado de los próximos tres años: $103,811,635.37, en 2027; 133,806,966.20, en 2028; y $32,381,398.43, en 2029.
Asimismo el pliego de cargos establece 30 meses para la entrega del proyecto, más 6 meses para terminar la lista de asuntos pendientes (180 días calendario) y otros 2 meses para la liquidación contractual.
El anuncio de la nueva convocatoria también fue hecho este lunes por el presidente José Raúl Mulino, quien afirmó que el “proyecto va”.
Segundo intento
A finales de mayo de este año, la licitación original para la construcción y operación bajo el formato de concesión administrativa fue declarada oficialmente desierta.
En ese momento, aunque se realizaron múltiples modificaciones y adendas al pliego de cargos para flexibilizar las condiciones, ninguno de los dos consorcios internacionales que estaban precalificados logró concretar el respaldo financiero y la bancarización requerida para sostener el proyecto de forma privada.
Ante este revés, Mulino había adelantado durante su reciente informe a la Nación que su administración no abandonaría la obra.
El Ejecutivo, junto a equipos técnicos, se volcó a reestructurar los pilares financieros y contractuales en busca de hacer el modelo de negocio viable y atractivo para los inversionistas, decidiendo relanzar las fases de manera unificada en este nuevo acto público.



