Vecinos de Sonadora, en Victoriano Lorenzo (Penonomé), celebran: MiAmbiente ordenó cerrar una granja porcina que les amargaba la vida con malos olores y aguas sucias. Las quejas duraban meses, y una inspección confirmó el desastre ambiental.
El problema: la granja contaminaba el río Zaratí, que usan para bañarse y que abastece de agua potable a todo Penonomé. En el chequeo, encontraron fallas graves en el manejo de desechos, sin plan para aguas residuales ni estudios de impacto ambiental. Ni siquiera siguieron las advertencias previas del Ministerio de Salud (Minsa).
“Queremos que cierren esta porqueriza porque ensucia todo el río Zaratí, lo usamos para todo y da agua a Penonomé”, dijo Digna García, vocera de los residentes, harta de los olores y riesgos sanitarios.
Jhon Trujillo, director regional de MiAmbiente, lo explicó claro: “No había plan para descargar aguas sucias ni para cuidar los animales”. La clausura es inmediata para proteger el río y la salud de la comunidad.


