La ciudad amaneció distinta este viernes. Varias calles lucieron más despejadas de lo habitual, una escena poco común que muchos atribuyen al golpe que ha dado el aumento del combustible en el bolsillo de los panameños.
En operativos nocturnos, la Acodeco verificó que no hubiera acaparamiento de combustible.
Detectó que una gasolinera suspendió la venta de gasolina de 95 pese a tener reservas, por lo que ordenó restablecer de inmediato el suministro al público.
Mientras tanto, el sistema de transporte público también se mueve para adaptarse.
El gerente de MiBus, Carlos Sánchez Fábrega, dejó claro que las tarifas del bus y del metro no subirán, pese al impacto del combustible. Sin embargo, reconoció que el consumo de la operación ronda los 900 mil galones mensuales y el alza representa unos 250 mil dólares adicionales por semana.
Para mitigar ese impacto, MiBus aplicará ajustes.
Se reducirá el movimiento de buses, se priorizarán los vehículos más eficientes y se limitarán rutas paralelas al metro, incentivando el uso de las líneas del metro.
Además, las rutas de corredor operarán solo en horas pico, suspendiéndose entre 8:00 a.m. y 3:00 p.m.
La encargada de Planeación del Servicio de MiBus, Eliana Lasso, explicó que las medidas impactarán a unos 20 mil usuarios diarios.
Detalló que se reducirá —no eliminará— la frecuencia de rutas paralelas al metro, como: la E444 (24 de Dic-Metro Cincuentenario-Metro San Miguelito), E484 (ZP La Siesta-Metro Cincuentenario-Metro San Miguelito), E504 (Mañanitas-Metro Cincuentenario-Metro San Miguelito) y la V180 (Via España-Calidonia-Albrook).
Aclaró que estas rutas mantendrán sus horarios de inicio y fin. También indicó que se respetarán conexiones entre estaciones y paradas intermedias, garantizando que los usuarios cuenten con opciones de movilidad durante todo el día.



