El Ministerio de Salud (MINSA) encendió las alarmas este jueves al advertir sobre el grave riesgo que representa el uso indiscriminado de antibióticos en Panamá. Durante el Primer Congreso Nacional de Infecciones Asociadas a las Atenciones de Salud (IAAS), celebrado en la capital, expertos locales e internacionales advirtieron que la resistencia antimicrobiana (RAM) está creciendo y puede convertir enfermedades comunes en amenazas mortales.
Según explicó Liliane Valdés Leite, jefa del Departamento de Instalaciones y Servicios de Salud del MINSA, muchas personas están acostumbradas a tomar antibióticos por cuenta propia ante cualquier síntoma, sin receta médica ni diagnóstico certero, y ese hábito puede volverse un enemigo silencioso.
“Los antibióticos han sido creados para tratar un grupo específico de enfermedades infecciosas y deben ser recetados por un médico”, advirtió Valdés, recalcando que automedicarse o abandonar el tratamiento antes de tiempo está alimentando la resistencia de bacterias y virus, haciendo que los fármacos pierdan efectividad.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) también fueron enfáticas: si la resistencia a los antimicrobianos sigue avanzando, podríamos enfrentar infecciones más difíciles de tratar, estadías hospitalarias más largas, tratamientos más caros y una mayor tasa de muertes prevenibles.
En hospitales panameños ya se comienza a sentir el impacto. Infecciones que antes se resolvían en días ahora requieren terapias más agresivas y prolongadas. Y lo preocupante no solo está en el sistema de salud: cada ciudadano tiene un rol clave en esta lucha, al tomar conciencia y no automedicarse.
La advertencia del MINSA es clara: el mal uso de antibióticos hoy podría dejarte sin defensa mañana.


