Con las lluvias pisando el acelerador, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) no da tregua: limpia drenajes y ríos en siete cuencas urbanas para que el agua fluya y no inunde barrios. Es un plan todo el año que ya salvó calles en 2025 y sigue fuerte en 2026.
Zonas vulnerables como Bella Vista, Calle 42, Calle 44, cerca del Hospital del Niño y Paitilla reciben atención extra. Ahí, por estar bajitos y con mucho uso de agua, los tapones de basura son un dolor de cabeza. El MOP usa máquinas vactor de alta presión para chupar mugre, hojas y desechos de alcantarillas en avenidas clave como Ascanio Arosemena, Omar Torrijos Herrera y Balboa.
En Juan Díaz y Don Bosco, dragaron la quebrada La Gallinaza de punta a punta, acabando con inundaciones que tenían harta a la gente por años. También tocaron Puente del Rey, Panamá Viejo y Río Abajo, quitando sedimentos que frenan el agua.
Robby Rovira, director nacional de Mantenimiento del MOP, lo dice claro: “Estos trabajos van todo el año, paso a paso, para que las lluvias no nos agarren desprevenidos. Ampliamos la capacidad de los drenajes y bajamos riesgos en la ciudad”.



