A sus 24 años, la subteniente Mirelys Núñez representa una nueva generación de mujeres panameñas que desafían límites y abren camino en espacios tradicionalmente dominados por hombres. Oriunda de Panamá Oeste, pero con raíces en la provincia de Los Santos, su historia combina disciplina, fe, valentía y una firme convicción: demostrar que la capacidad no tiene género. En el marco del Día Internacional de la Mujer, su trayectoria refleja cómo las mujeres también conquistan el cielo, literalmente.
Subteniente Mirelys Núñez, paracaidista panameña, rompe barreras en la Aeronaval.Una mujer que desafía el cielo
Núñez forma parte de la Aeronaval desde hace poco más de un año y actualmente se desempeña en la Dirección Nacional de Bienestar Laboral, en la Sección de Deporte y Recreación. Su formación profesional comenzó en la Academia Nacional de Policía de Honduras, donde obtuvo el título de Licenciada en Investigación Criminal, graduándose con el rango de subteniente.
Mirelys Núñez portando orgullosa el uniforme de la Aeronaval y el pin de paracaidista.Sin embargo, su historia no se limita a las aulas ni a los despachos: también se ha ganado un lugar en una de las especialidades más exigentes dentro de la institución, el paracaidismo.
Convertirse en paracaidista no es una tarea sencilla, y menos aún cuando se trata de abrir camino en un terreno donde pocas mujeres han incursionado.
Actualmente, Mirelys es una de las únicas dos mujeres paracaidistas dentro de la institución, una distinción que para ella representa tanto un honor como una gran responsabilidad. “A nivel personal, me quedo con el orgullo de poder portar el pin. A nivel profesional, significa abrir camino y demostrar que la capacidad no tiene género”, afirma con determinación.
De la academia al paracaídas
Su decisión de ingresar a la Aeronaval nació de una motivación profunda: superarse y demostrar que los límites muchas veces existen solo en la mente. “Quería ser alguien en la vida, superarme y hacer que mi padre se sintiera orgulloso. Me motivó demostrarme a mí misma que soy capaz de superar cualquier desafío y formar parte de algo más grande”, relata.
Entre las experiencias más intensas de su carrera está su primer salto desde los cielos. La subteniente recuerda ese momento con claridad: una mezcla de adrenalina, concentración y fe. “Se siente mucha adrenalina al saltar al vacío y el único pensamiento que pasa por la mente es que se abra el paracaídas”, comenta. En su trayectoria ha logrado lanzarse desde 13,500 pies de altura en modalidad de salto libre, una prueba de valentía que exige tanto fortaleza física como un control mental absoluto.
La atleta y paracaidista Mirelys Núñez preparándose para representar a la Aeronaval en el IRONMAN 70.3.Saltando hacia la excelencia
Núñez reconoce que en una carrera donde predominan los hombres, muchas veces las mujeres deben esforzarse aún más para demostrar su capacidad. “Todos sabemos que físicamente no podemos compararnos con un masculino, pero esforzándonos un poco más somos capaces de muchas cosas que ni imaginamos. Más allá de lo físico, hay que saber manejar lo mental”, señala. Para ella, las claves del éxito en áreas operativas son la disciplina, la fortaleza mental, el compromiso y la confianza en las propias capacidades.
Más allá del uniforme
La disciplina Aeronaval, explica, no se queda únicamente dentro del uniforme. Es un estilo de vida que también se refleja en el hogar y en cada faceta personal. “Somos mujeres, hijas, tías, nietas… y cumplimos cada rol con responsabilidad. El equilibrio se logra recordando siempre quiénes somos y el papel que desempeñamos en cada espacio”, expresa.
La subteniente Mirelys Núñez durante un salto desde 13,500 pies, demostrando valentía y disciplina.Pero su espíritu competitivo no se detiene en el aire. Además de paracaidista, Mirelys también es atleta, y próximamente representará a la institución en el IRONMAN 70.3, que se celebrará el 22 de marzo, participando en la categoría femenina individual.
Su participación refleja el compromiso de la Aeronaval con el deporte, la disciplina y la proyección de sus talentos humanos.
En vísperas del Día Internacional de la Mujer, su mensaje para las nuevas generaciones es claro y poderoso. “A todas las niñas y jóvenes que sueñan en grande les digo que no permitan que nadie les diga hasta dónde pueden llegar. Nada es imposible. Encomendarse a Dios, estudiar, prepararse y hacer las cosas bien son factores importantes para lograrlo”.
Para la subteniente Mirelys Núñez, portar el uniforme no es solo un trabajo: es un símbolo de orgullo y de identidad nacional. “Es un honor formar parte de la Aeronaval, portar la bandera tricolor y, sobre todo, ser mujer. Una mujer panameña que se distingue por ser valiente y capaz”.
Desde los 13,500 pies de altura hasta las pistas del IRONMAN, Mirelys Núñez demuestra que las mujeres panameñas no solo están listas para enfrentar los desafíos más exigentes, sino también para abrir nuevos caminos y volar cada vez más alto.


