Cada vez más mujeres con casco y botas están al frente de las obras que conectan ciudades, mejoran aeropuertos y mueven la economía en Panamá. Ingenieras y técnicas que antes eran excepción hoy ocupan puestos claves en proyectos viales y aeroportuarios y dejan una huella visible en la infraestructura del país.
En Constructora MECO Panamá, por ejemplo, la presencia femenina ya no es anecdótica: lideran desde la supervisión técnica hasta la gestión de calidad en obras de gran impacto. Una de ellas es Milagros Hernández, gerente de proyecto a cargo de la rehabilitación de la pista 3L-2R del Aeropuerto Internacional de Tocumen. Con 19 años en la compañía, Hernández ha participado en varias obras aeroportuarias y viales que hoy facilitan el transporte y mejoran la seguridad operacional.
Otra voz destacada es Saureth Smith, gerente de calidad del Corredor de las Playas. Con 19 años de experiencia en el sector y 12 en MECO, Smith subraya que la ingeniería no solo levanta estructuras: “Cada obra diseñada, construida y supervisada representa un aporte directo al desarrollo sostenible de las comunidades”, dice. Para ella, la calidad de los proyectos es el legado que dejarán las actuales generaciones.
El mayor protagonismo femenino cambia la dinámica de trabajo en obra: aporta nuevas miradas, refuerza la toma de decisiones y promueve prácticas más integrales en planificación y ejecución. Esa transformación se traduce en carreteras y aeropuertos más seguros, en espacios que impulsan la economía local y en mejoras palpables en la vida cotidiana de miles de panameños.
Aunque la ingeniería fue históricamente dominada por hombres, las ingenieras de MECO y de otras empresas demuestran que la experiencia, la disciplina y el liderazgo no tienen género. Celebran además que su trabajo sirva como ejemplo para niñas y jóvenes que hoy ven la construcción como una alternativa profesional real y respetada.
En el Día Internacional de la Mujer en la Ingeniería, MECO Panamá destaca el aporte de sus profesionales y reafirma la idea de que el progreso del país se construye también con la mirada y la mano de mujeres que ponen casco, botas y compromiso en cada obra.



