La gira del presidente José Raúl Mulino en Japón arrancó con fuerza, entre negociaciones de alto nivel, reconocimientos a aliados estratégicos y el anuncio de un proyecto que sacudirá la economía panameña: un gasoducto por el Canal de Panamá.
En Tokio, Mulino se sentó con directivos del Mizuho Bank y de la Sumitomo Corporation, dos gigantes nipones que ya evalúan invertir en proyectos claves: el tren Panamá-David, la interconexión eléctrica con Colombia, carreteras y hasta la rehabilitación de potabilizadoras y vertederos. Mizuho, uno de los tres megabancos de Japón, estudia esquemas de financiamiento sostenibles aprovechando que Panamá es país carbono negativo. Por su parte, Sumitomo, con más de 400 años de historia, mostró interés en el gasoducto por el Canal, además de otras iniciativas de infraestructura.

En medio de la agenda, Mulino también honró a quienes han empujado la relación bilateral. Seishiro Eto, miembro de la Cámara de Representantes de Japón, recibió la Orden Manuel Amador Guerrero por su rol en proyectos como la Línea 3 del Metro. En tanto, Nobuluki Wada fue distinguido con la Orden Vasco Núñez de Balboa por impulsar la bandera panameña en buques japoneses, fortaleciendo a Panamá como potencia marítima. “Gracias a ambos por ser amigos de Panamá”, soltó el mandatario en la ceremonia.
El plato fuerte fue el anuncio del inicio del proceso para construir un gasoducto por la vía interoceánica, con la participación de más de 30 empresas japonesas. La obra generará 6,500 empleos en construcción y 9,600 en operación, además de ingresos estimados en 1,500 millones de dólares anuales para Panamá. Según el administrador del Canal, Ricaurte Vásquez, el concurso para concesionario arrancará este año y cerrará en 2026.

La Liga Parlamentaria de Japón expresó su interés en adherirse al Tratado de Neutralidad del Canal, asegurando el libre tránsito de buques japoneses. También respaldaron la apertura de un vuelo directo entre Tokio y Panamá con la aerolínea ANA, para aprovechar la conexión que ofrece Tocumen hacia el Caribe y Sudamérica, en especial Brasil.
Mulino resumió la visita con un mensaje directo: “El gasoducto es una apuesta estratégica de Panamá para seguir siendo clave en la economía global”.



