El presidente José Raúl Mulino llegó este domingo de sorpresa a los campamentos temporales de El Carrizal, en el distrito de Soná, Veraguas, para conversar con las familias afectadas por el sismo del 9 de octubre. Allí reiteró su compromiso de reconstruir las viviendas destruidas y mejorar las condiciones de quienes permanecen en albergues.
Mulino visitó primero el campamento instalado en un terreno privado frente al Colegio Eduardo Sánchez Díaz, donde se alojan unas 230 personas. Luego se trasladó al albergue de la Escuela El Carrizal, que alberga a otras 35 personas. En total, 265 damnificados permanecen en ambos sitios.
Mejores carpas y nuevas viviendas
El mandatario anunció que esta semana llegarán carpas más amplias para reemplazar las azules que actualmente utilizan las familias. La idea es que puedan instalarlas en los terrenos de sus viviendas mientras avanza el proceso de reconstrucción.
“Me estoy comprometiendo mucho más con estas familias para la construcción de sus casas”, dijo Mulino, quien pidió paciencia a los residentes y les reiteró que las soluciones habitacionales están en camino.
Durante el recorrido, el presidente y la primera dama entregaron colchones, baños portátiles, carpas, alimentos y juguetes para los niños.
Compromiso de reconstrucción
“Mi presencia aquí es mi compromiso de reconstruir este país y agradezco al gobierno de los Estados Unidos por su apoyo, también a los funcionarios que están trabajando duro”, manifestó el jefe del Ejecutivo.
El Gobierno informó que la reconstrucción ya comenzó en varias zonas afectadas, incluida Soná. El Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial contempla construir casas nuevas para quienes perdieron su hogar, reparar estructuras recuperables y entregar materiales a las familias que requieren arreglos.
Estados Unidos ha apoyado la respuesta con un aporte de 5 millones de dólares, personal especializado, helicópteros, camiones de carga pesada y ayuda humanitaria.


