El terremoto que golpeó a Panamá y la próxima elección del máximo representante de Naciones Unidas estuvieron sobre la mesa en una conversación telefónica entre el presidente José Raúl Mulino y el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, este martes.
Durante la llamada, Mulino agradeció el apoyo estadounidense para atender a las familias afectadas por el sismo del pasado 9 de octubre, así como el envío de personal para evaluar daños estructurales. Esa cooperación ha contribuido a las labores de atención y reconstrucción que siguen en marcha.
Pero la conversación también tocó un tema de alcance internacional: quién ocupará la Secretaría General de la ONU.
Ambos coincidieron en la importancia de alcanzar un consenso amplio para escoger a la persona que dirigirá el organismo internacional.
Mulino aprovechó para poner sobre la mesa la aspiración de Latinoamérica y el Caribe de que se tome en cuenta la rotación regional, una práctica no escrita que, según planteó, respaldaría que una figura de esta parte del mundo ocupe el cargo en esta ocasión.
La conversación también abordó la situación de la democracia en la región, aunque no se detallaron medidas concretas derivadas de ese intercambio.



