Panamá ya empieza a oler a Navidad. Y no es metáfora: los primeros 32 contenedores llenos de arbolitos naturales ya cruzaron nuestras fronteras, listos para repartir ese aroma fresco que anuncia que diciembre está a la vuelta de la esquina. Los cargamentos llegaron desde Canadá y Oregón, Estados Unidos, después de pasar por un proceso minucioso de inspección para garantizar que cada pino esté libre de plagas y listo para adornar los hogares panameños.
Según informó el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), de esos 32 contenedores, 25 vienen desde Canadá y 7 desde Oregón, sumando un aproximado de 17 mil pinos naturales que pronto estarán rodando por las calles y ocupando su espacio en los tradicionales puntos de venta. Pero este es apenas el inicio: para esta temporada se proyecta que lleguen unos 60 contenedores en total, cada uno con entre 500 y 600 pinos, dependiendo del tamaño.

Pero ojo: detrás de esta llegada que inspira espíritu festivo, hay un operativo técnico que no descansa. El subdirector de Cuarentena Agropecuaria, Luis Benavides, explicó que, como medida preventiva para proteger el patrimonio fitosanitario del país, especialistas panameños viajaron hasta Oregón para supervisar directamente las plantaciones y centros de embalaje.
En octubre, esta misión técnica del MIDA recorrió las zonas de cultivo, revisó abetos y pinos, tomó muestras y certificó los siete contenedores enviados desde origen, asegurando que cumplieran con las estrictas normas de la Dirección Nacional de Sanidad Vegetal. Este chequeo previo permite que los arbolitos de Oregón lleguen directo a los puntos de venta, mientras que los provenientes de Canadá se inspeccionan nuevamente en puerto panameño antes de ser distribuidos.

El trabajo no es menor: evitar la entrada de insectos o plagas es crucial para proteger la flora del país, y por eso cada etapa —desde el corte hasta el desembarque— está bajo observación técnica. Una tarea silenciosa, pero clave, para que miles de familias puedan disfrutar su arbolito natural sin poner en riesgo los ecosistemas locales.
Con estos primeros cargamentos, empieza oficialmente la temporada del pino fresco. En los próximos días, los puntos de venta comenzarán a exhibirlos, y los hogares panameños podrán escoger el suyo para encender la magia navideña como cada año.


