El contralor Anel Flores reconoció este jueves que la Contraloría General de la República está rebasada ante la cantidad de auditorías que le exige el Ministerio Público.
Durante la conferencia de prensa con el presidente José Raúl Mulino, Flores dejó claro que la institución no tiene manos suficientes para atender el volumen de pedidos. “Tenemos limitaciones perfectas de poco personal y tenemos demasiado que hacer”, resumió.
El contralor incluso describió la magnitud del reto: para cumplir con los requerimientos de auditorías nacionales —dijo— necesitaría “como tres Contralorías”, pero sin el presupuesto necesario, esa posibilidad está descartada.
El comentario surgió luego de que el presidente Mulino fuera consultado sobre el bajo porcentaje de informes entregados al Ministerio Público este año. El mandatario aseguró que desconocía el atraso, y recordó que las auditorías solo se remiten cuando están completas, pues “son procesos que toman su tiempo” y son clave para sustentar investigaciones penales.
Flores tomó la palabra enseguida. Dijo que algunos medios habían distorsionado las declaraciones del procurador y defendió el trabajo de su equipo. Aseguró que, en los 11 meses que lleva en el cargo, la Contraloría ha producido 112 auditorías, superando ampliamente las 60 realizadas en los últimos cinco años. También destacó su coordinación con el procurador Luis Carlos Gómez: “Estamos en el mismo equipo”, insistió.
Aun así, las cifras revelan un rezago serio. Entre enero y septiembre de 2025, las fiscalías enviaron 423 solicitudes de auditorías. Solo 116 han sido respondidas, y apenas 53 corresponden a este año. Esa falta de informes provocó que 34 casos anticorrupción fueran archivados en 2025 y mantiene decenas de expedientes congelados.
Flores cerró con un mensaje directo: la institución —aseguró— seguirá enfocada en recuperar los fondos que fueron mal manejados “por quienes abusaron del poder”.



