La indignación por los recientes crímenes que estremecieron al país llegó hasta el Palacio de las Garzas. El presidente José Raúl Mulino se pronunció este jueves sobre el anteproyecto de ley que propone instaurar la cadena perpetua en Panamá, en medio de una creciente ola de violencia que ha causado alarma y dolor en la sociedad.
El mandatario fue claro: aunque la Constitución prohíbe la pena de muerte, no existe impedimento legal para aplicar la cadena perpetua en casos de delitos atroces. “Panamá ha dado pasos importantes en la legislación penal, pero hay espacio para debatir medidas más severas frente a crímenes monstruosos”, sostuvo Mulino.
El presidente recordó los recientes casos que han conmocionado al país: Selinda Córdoba Batista, de 21 años, asesinada a puñaladas en Pocrí, Aguadulce, y otra joven golpeada brutalmente hasta morir en Santiago, Veraguas. “Este tipo de gente no tiene derecho ni a vivir. Alguien que viola, mata y destruye a una familia no es un ser humano común y corriente”, dijo con tono firme.
Mulino afirmó que esperará el desarrollo del debate en la Asamblea Nacional antes de fijar una posición definitiva. “Hay que ver cómo lo elabora la Asamblea; lo estudiaremos cuando llegue acá”, expresó.
El tema ha encendido la discusión pública: expertos y ciudadanos piden sanciones ejemplares ante crímenes que hieren el alma del país. Para muchos, la cadena perpetua sería un mensaje contundente contra los agresores y una forma de proteger a las víctimas.
Mientras tanto, las autoridades siguen investigando los asesinatos, y el país mira con atención este nuevo capítulo en la lucha por la justicia y la seguridad.


