La lluvia no les cae igual a todas las cebollas.
Un estudio de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad de Panamá encontró que algunos cultivares resisten mejor las condiciones húmedas de las tierras bajas de Chiriquí, mientras otros bajan su rendimiento.
La investigación, publicada en el volumen 8 de la Revista Investigaciones Agropecuarias, evaluó durante la estación lluviosa de 2022 cinco híbridos: Alvara, E 515 F1, Gamay, Campo Lindo y Ultra F1.
Los especialistas midieron altura de planta, número de hojas, longitud de raíces, diámetro y peso de bulbos, además del rendimiento por parcela.
El resultado más llamativo fue para Gamay, que alcanzó el mayor rendimiento: 3.69 kilogramos por cada 3 metros cuadrados.
En el otro extremo quedó E 515 F1, con los valores productivos más bajos.
El estudio también encontró que la temperatura y la precipitación afectaron negativamente el desarrollo morfológico de las plantas, especialmente el crecimiento y la formación de bulbos.
La radiación solar, en cambio, tuvo un efecto favorable.
Otro dato clave fue la relación entre plantas más altas y bulbos más pesados, información útil para seleccionar materiales mejor adaptados al clima panameño.



