La Universidad de Panamá puso en marcha un tanque de reserva de 10,000 litros para mejorar el suministro de agua en el campus central. La medida busca proteger el abastecimiento en dos facultades que han sufrido cortes y baja presión por el crecimiento de la ciudad y las fallas en la red.
El tanque recién instalado atenderá principalmente a la Facultad de Humanidades y a la de Comunicación Social, dos áreas que, según estudiantes y personal, padecen a menudo interrupciones que afectan clases y trámites. La apuesta es sencilla: contar con agua disponible cuando la red falla o llega con poco presión, especialmente en horarios críticos.
Autoridades y técnicos que participaron en la inauguración dijeron que la obra forma parte de un plan más amplio para asegurar agua en distintos puntos del campus. Ya hay depósitos funcionando en el CAIPI UP, en Mantenimiento y en Servicios Administrativos, y un nuevo sistema en el edificio J2 está casi listo, con un avance cercano al 75%.
En el acto estuvieron presentes estudiantes, profesores y miembros de la administración. Varios alumnos comentaron que con el tanque esperan menos suspensiones de clases prácticas y servicios básicos, y que también mejorará la higiene en los espacios comunes. Desde la decanatura de Humanidades dijeron que la reserva aliviará la presión cotidiana y facilitará el ritmo académico.
La instalación del tanque no elimina la necesidad de una solución a largo plazo para la red de la ciudad, pero representa un alivio inmediato dentro del campus. Los responsables indicaron que continuarán instalando más reservas en puntos estratégicos para reducir el impacto de futuros cortes y mantener la normalidad en la vida universitaria.



