El pueblo de Ocú se vistió de luto este viernes para decirle adiós a Dagoberto “Yin” Carrizo Medrano, el acordeonista y compositor que durante más de seis décadas llevó la música típica panameña a cada rincón del país. Conocido como “El Cantor de la Patria” y “El Romántico del Acordeón”, Carrizo falleció el lunes 7 de septiembre a los 87 años, y su despedida final se cumplió en la iglesia San Sebastián, en su tierra natal.
Una vida marcada por el folclor y el romance
Nacido en Ocú el 5 de julio de 1939, Yin Carrizo mostró su vocación musical desde muy joven. A los 13 años ya se iniciaba en la música y la composición, y durante su etapa estudiantil en la Escuela Normal de Santiago se escapaba con compañeros de aula para tocar, según recordó en una entrevista. Esa chispa lo acompañó toda la vida y se convirtió en sello de sus presentaciones: un estilo romántico, pausado y sentimental que conquistó a varias generaciones.
Entre sus temas más queridos figuran piezas románticas como “Los Algodones”, “Lucy”, “Julia”, “Me mata Mi Maye” e “Ilusión”, además de canciones nacionalistas como “Viva Panamá”. Su agrupación y su acordeón ayudaron a transformar el lenguaje musical de los bailes interioranos en un emblema nacional.
Acto luctuoso y romería en Ocú
La mañana del viernes, alrededor de las 9:30 a.m., salió desde la residencia de la familia Carrizo-Cedeño una romería que trasladó las cenizas del músico hasta la iglesia San Sebastián. Uno de sus nietos cargó la urna, acompañado por familiares, amigos, colegas y cultores del folclor que llegaron de distintas partes del país para rendirle tributo. La eucaristía, celebrada cerca de las 11:00 a.m., fue dirigida por el arzobispo José Domingo Ulloa, quien resaltó los valores y el legado que Carrizo dejó con su música en todo el territorio nacional.
Homenajes en vida y un nombre que perdura
En vida, Yin Carrizo recibió varios homenajes y condecoraciones del gobierno nacional. Su último reconocimiento fue un monumento erigido en el marco del Festival del Manito de Ocú, evento que representa la cultura y las raíces ocueñas. Además, el Patronato del festival lleva varios años organizando el Concurso Nacional de Acordeón Dagoberto “Yin” Carrizo Medrano, que mantiene vivo su nombre entre las nuevas generaciones de músicos típicos.



