Ocho plaguicidas considerados de alta peligrosidad dejaron de estar permitidos en la agricultura panameña tras la firma de una nueva resolución del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), oficializada este martes 20 de enero de 2026.
La decisión fue adoptada por el ministro Roberto Linares como parte de un esfuerzo interinstitucional que busca reducir los riesgos sanitarios y ambientales asociados al uso de químicos en el campo, además de garantizar que los alimentos que llegan a la mesa de los panameños sean seguros.
Los productos retirados del mercado agrícola son Alaclor, Benomilo, Carbaril, Endosulfán, Formaldehído, Imazalil, Propaclor y Spirodiclofen, utilizados como herbicidas, fungicidas e insecticidas. La prohibición incluye su registro, importación, fabricación, formulación, reenvasado, reempacado, venta y uso en todo el país.

Con esta acción, Panamá se alinea a convenios internacionales sobre seguridad química y manejo responsable de sustancias peligrosas. Estos ocho plaguicidas se suman a otros 12 químicos prohibidos en abril de 2025, mediante la Resolución OAL-051-ADM-2025, entre ellos Dicloropropeno, Aldicarb, Diclorvos, Metomil y Triazofos.
La selección de las sustancias fue producto de un análisis técnico realizado por la Comisión Técnica de Plaguicidas (COTEPA), con participación de los ministerios de Salud, Ambiente y el MIDA, en el marco de la política de protección a la salud pública impulsada por el presidente José Raúl Mulino.
El MIDA informó que reforzará las inspecciones en campo para asegurar que estas sustancias dejen de aplicarse, promoviendo en su lugar las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA). Como parte de este proceso, recientemente se entregaron 15 certificaciones de BPA y trazabilidad en la provincia de Chiriquí, específicamente en fincas de alta producción en Tierras Altas.
A estas acciones se suma la puesta en marcha del Laboratorio de Residuos de Plaguicidas, con una inversión superior a 600 mil balboas, así como un laboratorio de detección rápida en Coclé.



