El caso de enriquecimiento injustificado contra el exdirector del IFARHU sigue dando de qué hablar. Ahora fue su camioneta la que terminó en manos de la Fiscalía.
La novela de Bernardo Meneses sumó otro capítulo caliente. Mientras él sigue detenido provisionalmente por cargos de enriquecimiento injustificado, anoche el Ministerio Público ejecutó una diligencia de allanamiento en su residencia ubicada en Villa Marina, sector de Playa Dorada, en Panamá Oeste, y ¡zas! le aprehendieron una lujosa camioneta negra estacionada en el portal de su casa.
Según la Fiscalía Anticorrupción, la camioneta—presuntamente de su propiedad—sería parte del patrimonio que Meneses no ha podido justificar. El Ministerio Público está enfocado en lo que ahora se conoce como Operación Retorno, un operativo que lo investiga no solo por enriquecimiento injustificado agravado, sino también por blanqueo de capitales y peculado doloso agravado.
El caso no es poca cosa. Un informe de auditoría de la Contraloría General reveló un aumento patrimonial no justificado por $419,331, cifra que supera por mucho lo que el exfuncionario había declarado mientras dirigía el IFARHU entre 2019 y 2023.
Pero eso no es todo. Durante una audiencia realizada el pasado 9 de julio, la Fiscalía reveló que Meneses compró en efectivo una Honda Pilot de segunda mano valorada en $17,000 y no ha podido explicar de dónde salió ese dinero.
Su abogado, Ángel Álvarez, ha preferido guardar silencio frente a los medios, mientras crece la expectativa por lo que se decidirá el próximo 17 de julio, cuando se realizará la audiencia de apelación para revisar su detención.
Por ahora, Meneses sigue encerrado y su camioneta también. Y mientras tanto, el Ministerio Público sigue montado en la pista, decidido a rastrear hasta el último centavo.


