La Lotería Nacional de Beneficencia (LNB), junto a la Policía Nacional, inició este martes una serie de inspecciones contra la venta clandestina de lotería y chances en comercios del país. En San Miguelito, agentes y auditores se presentaron en Cerro Batea dentro de una estrategia que busca frenar un negocio informal que la LNB calcula le cuesta al Estado más de cien millones de dólares al año.
La institución dijo haber recibido denuncias ciudadanas que señalan a 387 establecimientos presuntamente implicados, desde minisúpers y comercios asiáticos hasta lavanderías y salones de belleza. Por eso el operativo incluye un levantamiento de información para llevar casos ante las alcaldías y aplicar sanciones administrativas donde proceda.
En las inspecciones participaron, además de la Policía, entidades como Acodeco, el Ministerio de Salud y la Dirección General de Ingresos. Durante el recorrido en Cerro Batea no se detectó venta ilegal en un local revisado, pero sí se documentó una compra en un establecimiento contiguo que servirá como evidencia para la investigación.
La LNB explicó que hoy las sanciones son administrativas —multas municipales de hasta 5,000 dólares y medidas como la suspensión o cancelación de la libreta de vendedor—, pero avanzan en un proyecto de ley para tipificar como delito la venta clandestina. También advirtieron sobre prácticas de billeteros: sobreprecios y cobros adicionales que perjudican al comprador; la entidad ofrece capacitación y sanciones para quienes incumplen las reglas.
Las inspecciones continuarán en otras áreas del país como parte de un plan conjunto para recuperar ventas legítimas y proteger los fondos que, según la LNB, deben destinarse a programas de beneficencia.



