La jueza de garantías Ninoska Montero imputó cargos por la presunta comisión de los delitos de homicidio doloso y robo, y ordenó la detención provisional de Orlando Cuesta por el asesinato de la fiscal Patricia Ossa, registrado la noche del pasado lunes en el área de Pueblo Nuevo.
La jueza Montero consideró que la medida de detención provisional era la más adecuada, debido a la gravedad del delito y al hecho de que la víctima formaba parte del sistema de administración de justicia.
Durante la audiencia, el fiscal de Homicidio y Femicidio, Jorge Ferguson, sostuvo que no existe justificación para la acción cometida contra la víctima mediante el uso de un arma de fuego. En el acto también se conoció que Cuesta mantenía permiso de porte de arma vigente.
El fiscal Ferguson relató que Ossa presuntamente era objeto de persecución y violencia por parte de Cuesta, luego de que ambos se separaran en marzo pasado.
La jueza concedió al Ministerio Público un plazo de seis meses para concluir la investigación.
Lo que ocurrió el día de los hechos
Tras resultar herida de bala, Ossa fue trasladada a un centro hospitalario, donde posteriormente se dictaminó su muerte. La fiscal llegó al Hospital San Miguel Arcángel acompañada de su pareja sentimental. Versiones extraoficiales señalan que ambos sostuvieron una discusión y, en medio del altercado, salió a relucir un arma de fuego, para la cual existía permiso de porte, resultando Ossa impactada por disparos.
Ossa formaba parte del equipo de la Fiscalía Metropolitana de Homicidio y Femicidio. Anteriormente, había estado asignada a una fiscalía en San Miguelito.
Diversas entidades han lamentado el hecho en el que la funcionaria judicial perdió la vida a causa de la violencia.
“Reiteramos nuestro firme rechazo a toda forma de violencia contra las mujeres y hacemos un llamado a la ciudadanía a no normalizar ni guardar silencio ante situaciones de violencia doméstica, agresión o amenazas dentro de las relaciones de pareja”, señaló el Ministerio de la Mujer en un comunicado.


