A partir de enero de 2026 está previsto que comiencen los traslados de las privadas de libertad del Centro Femenino de Rehabilitación “Cecilia Orillac de Chiari” (Cefere) hacia el nuevo Centro Femenino de Rehabilitación “La Esmeralda”, en Las Garzas. Así lo informó la ministra de Gobierno, Dinoska Montalvo, durante un recorrido por las instalaciones, que serán entregadas en diciembre de este año.
Cortesía/ La ministra también fue enfática: “Las cárceles en Panamá nunca han funcionado como manda la ley. Vamos a tratar de que eso cambie y dejar un legado que realmente funcione como un sistema penitenciario”.El nuevo penal tendrá capacidad para 500 mujeres y contará con áreas de talleres, salud, educación, esparcimiento y espacios de visita dignos para fortalecer la convivencia familiar. Según la ministra, se trata de un proyecto integral que busca resultados visibles en marzo de 2026. Al mismo tiempo, el actual Cefere se convertirá en un Centro de Transición, destinado a las privadas en fase de prelibertad para preparar su reinserción en la sociedad.
Montalvo adelantó que en septiembre se presentará un proyecto de ley para reformar la Ley 55 que organiza el Sistema Penitenciario, con la intención de que el sistema no cambie cada vez que llega una nueva administración.
La propuesta contempla programas de resocialización, autogestión y que las personas privadas de libertad puedan trabajar para aportar a sus familias y cubrir parte de los gastos de alimentación y salud dentro del sistema. “Si logramos que sea autosostenible, ese presupuesto se puede dirigir a otras obras que necesita el país”, recalcó.
Cortesía/ La propuesta contempla programas de resocialización, autogestión y que las personas privadas de libertad puedan trabajar para aportar a sus familias y cubrir parte de los gastos de alimentación y salud dentro del sistema.La ministra también fue enfática: “Las cárceles en Panamá nunca han funcionado como manda la ley. Vamos a tratar de que eso cambie y dejar un legado que realmente funcione como un sistema penitenciario”.
El director del Sistema Penitenciario, Jorge Torregroza, informó que la obra tiene un 80% de avance y que será uno de los centros más modernos de la región, pensado en brindar a las mujeres privadas de libertad condiciones adecuadas para desarrollar sus capacidades y resocializarse.
Actualmente, Panamá cuenta con 24,587 privados de libertad, de los cuales 1,800 son mujeres distribuidas en diferentes centros. Con la apertura de La Esmeralda, el país espera dar un salto hacia un modelo más humano y ordenado en la rehabilitación de la población femenina privada de libertad.


